Año de la Justicia
Febrero 2008
Valor: RESPETO
Lema:
¡Respetémonos!
Vivamos la Justicia
OBJETIVOS:
· Comprender el valor del Respeto como un camino de
crecimiento y vivencia de la Justicia en la comunidad.
· Convencernos de que la primera forma de ser justos, es
dando a cada persona el respeto que se merece por ser
imagen y semejanza del Creador.
· Asumir actitudes y comportamientos que fomenten entre nosotros el respeto como una manera de dar testimonio de nuestra fe.
Canto
1. SALUDO:
Queridos hermanos y hermanas: bienvenidos a la reflexión en este nuevo año 2008 donde vamos a crecer EN LA COMUNIÓN, experimentando el valor de la JUSTICIA.
Comenzamos reflexionando sobre el RESPETO, que es un
valor que nos motiva a acercarnos a las demás personas,
sabiendo que todos somos la imagen y semejanza de Dios, y, por lo tanto, toda persona merece ser tratada con bondad, rectitud, delicadeza y honor. Iniciemos nuestra asamblea colocándonos bajo la luz del Espíritu Santo.
2. HECHO DE VIDA
Una tarde en el parque, había un niño que quería conocer a Dios. Élsabía que sería difícil, pero lo iba a intentar. De pronto mientras caminaba por el parque encontró a una viejita sentada mirando las palomas. El niño se acercó a ella con mucha amabilidad ofreciéndole unas galletas muy ricas que llevaba en su mochila.
OBJETIVOS:
· Comprender el valor del Respeto como un camino de
crecimiento y vivencia de la Justicia en la comunidad.
· Convencernos de que la primera forma de ser justos, es dando a cada persona el respeto que se merece por ser imagen y semejanza del Creador.
· Asumir actitudes y comportamientos que fomenten entre nosotros el respeto como una manera de dar testimonio de nuestra fe.
La anciana sonreía de una manera tan hermosa, que el chico quiso verla sonreír otra vez y entonces le ofreció un jugo mientras le conversaba de una manera muy agradable. De nuevo la viejita sonreía y le tocaba el hombro al niño como agradeciendo su bondad. Así estuvieron largo rato. Como caía la tarde, el niño regresó a la casa,
Cuando entró, su madre lo notó tan feliz que le preguntó: ¿hijo, qué te sucedió, que llegaste tan feliz? Mami he visto a Dios en el parque, y conversé con El, respondió el niño.
Preguntas.
¿Con qué actitud se acercó el niño a aquella anciana?
¿Qué podemos aprender de esta historia?
¿Cómo es el hogar donde todos se tratan como si vieran a Dios reflejado en las demás personas de la familia?
3. QUE NOS DICE LA PALABRA DE DIOS
“ Que entre Ustedes, el amor fraterno sea verdadero cariño, y adelántense al otro en el respeto mutuo.”
Romanos 12,10.
Preguntas.
Según la Palabra de Dios, ¿cómo debemos tratarnos los unos a los otros?
¿Qué podemos entender por respeto, de acuerdo a lo que nos dice la Palabra de Dios?
¿Por qué es importante y necesario tratar a toda persona con respeto?
4. REFLEXIÓN
Hemos iniciado el año de la Justicia. La Sagrada Escritura para referirse a algunas personas que en su vida reflejan la santidad, los llama Justos, como el caso de San José. Eso significa que otra manera de decir justicia, es decir santidad. Y la santidad es obrar a la manera de Dios. Entonces ser justo es actuar, comportarse y vivir reflejando a Dios en todo lo que decidimos, hacemos y decimos.
Este año de la justicia nos va a dar la oportunidad de reflexionar sobre valores que nos ayudan a comportarnos
como los demás esperan que lo hagamos, y sobre todo
como Dios quiere que seamos. Cuando uno es justo, no
causa sufrimiento, ni dolor, ni angustia, sino que se
convierte en un generador de paz, fortaleza, serenidad.
Cuando somos justos, nos convertimos en una bendición para los demás.
El respeto es el primer valor, que nuestro Proceso Diocesano de Renovación y Evangelización nos propone
para iniciar este año, y, respetar significa tratar a
cada hombre y a cada mujer como lo que realmente son,
es decir, como personas, como seres humanos, imagen y
semejanza de Dios. Una imagen representa algo sagrado,
y por eso nosotros tratamos a las imágenes con dignidad, con veneración y con respeto. Pues la persona humana, no representa nada sagrado, la persona humana es sagrada y por eso delante de cualquier persona, sea la parejal los padres, los hijos, los hermanos, vecinos, compañeros de trabajo, inclusive frente al enemigo o
desconocido, nuestro comportamiento adecuado debe ser
de un gran respeto, pues eso es lo justo, lo que está
de acuerdo a lo que Dios quiere.
Tratar con respeto a una persona, es valorarla, estimularla, manifestarle la gratitud que se merece, apoyarla y sobretodo ofrecerle siempre el afecto, y la
solidaridad a la que tiene derecho o que necesita.
Tratar con respeto a una persona, es tratarla como lo
que es, como persona, como hijo de Dios y no como un
esclavo, o un objeto o una cosa a la que utilizamos
para satisfacer nuestros intereses económicos, sexuales,
personales etc.
Empezar a respetarnos en el hogar es hablar de una
manera amable, tolerante y comprensiva. Es tratarnos
con la sinceridad y confianza que uno siempre espera.
Tratarnos con respeto en la comunidad, es saludarnos,
apoyarnos, no criticarnos y menos atacarnos de ninguna
manera.
Finalmente el respeto es el que me invita a ver en cada
persona a Jesucristo y por lo mismo no aceptar nunca
una propuesta que me lleve a destruir a nadie y más
bien estar siempre dispuesto a ayudar para que los
demás crezcan, sean felices, progresen y no sufran.
5. ORACIÓN
Al iniciar nuestros encuentros familiares, los invito a
dar gracias a Dios porque nos permite reunirnos en su
nombre, a escuchar su Palabra y a reflexionar para que
juntos construyamos la Iglesia que Él quiere.
Digámosle al Señor que con la luz de su Santo Espíritu
nos guíe y acompañe en cada encuentro para que la
fraternidad crezca y sea más notoria entre nosotros cada día.
En silencio hagamos oración para pedirle a Dios que nos
enseñe a tratarnos siempre con un verdadero respeto que nos haga sentir bien,que nos ayude a construir la paz y la armonía en la familia y lacomunidad.
Oramos juntos con el Padre nuestro y la oración a la
Santísima Virgen.
6. COMPROMISO
Frente a cualquier persona necesitada me comportaré con dignidad y respeto. Frente al anciano, el niño, el
enfermo, el abandonado, el que es utilizado por otra
persona. Frente al oprimido, frente al que se ha equivocado, frente a quien me ha hecho el mal, frente a
quien no está de acuerdo conmigo.
Fomentaré el respeto en mi casa y en mi comunidad. A
todos daré el saludo, las gracias, siempre que vaya a
solicitar algo lo haré diciendo: ¡Por favor!. Hablaré de una manera amable y positiva siempre.
Compartiré el mensaje de este valor con todas las personas que pueda.
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua
Española. Se define Respeto: (Del latín respectus,
atención,consideración) Obsequio, veneración, acatamiento que se hace a uno.
El respeto, en consecuencia, es la atención, veneración,
consideración, cortesía y acatamiento, que dispensamos
a una persona, bajo el imperativo de que mis derechos
llegan hasta donde comienzan los derechos de los demás.No hay mejor manera para describir el valor del
respeto, que a través de una anécdota. Cuenta la
historia que cuando se realizaban las gestiones que
dieron nacimiento al Concordato de 1801 entre la Santa
Sede y Francia, por iniciativa del general Napoleón
Bonaparte, al pedi instrucciones el embajador francés, acerca del trato que debería él dispensar al Sumo Pontífice, Pio VII, Napoleón fue enfático en contestar: “Tratad al Papa como si tuviera doscientos mil soldados”.
El que respeta será respetado. Rom 13,7: “Den, pues, a
cada uno lo que le corresponde: el impuesto, si se le
debe impuesto; las tasas, si sele deben tasas;
obediencia, si corresponde obedecer; respeto, si se le
debe respeto” . De acuerdo con lo anterior, la
convivencia social se debe soportar en el respeto, por
ello no se predica solo de los derechos, sino también
de la autoridad y la conducta de las personas.
El respeto de otro lado, es una forma de
reconocimiento, de aprecio y de valoración de las
cualidades de los demás, ya sea por su conocimiento,
experiencia o valor como personas.
Al hablar del respeto, es importante distinguir entre
el respeto que debemos a los demás por su sola
condición de ser hijos de Dios y, ante quienes, debemos
asumir una actitud abierta de comprensión y de
aceptación y, de otro lado, el respeto que debemos a
cada uno de acuerdo con su condición y con las circunstancias, lo que nos conduce a actuar de forma concreta y de acuerdo con factores implícitos en Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Se define Respeto:
(Del latín respectus, atención, consideración)
Obsequio, veneración, acatamiento que se hace a uno.
El respeto, en consecuencia, es la atención, veneración,
consideración, cortesía y acatamiento, que dispensamos
a una persona, bajo el imperativo de que mis derechos
llegan hasta donde comienzan los derechos de los demás.
cada una de las relaciones humanas. Así por ejemplo,
cuando consideramos la relación entre hijos y padres,
las cualidades personales de los padres sólo poseen un
valor secundario en la motivación del respeto que se
les debe, pues los padres merecen el respeto de sus
hijos por ser los autores de su vida, por ser sus
educadores y por ser sus superiores por voluntad de
Dios, mientras que a un amigo o compañero se le respeta
por su condición de criatura y a sus circunstancias
personales. Aquí, entonces, es conveniente considerar
la diferencia entre el respeto basado en la justicia y el
respeto basado en el amor, pues precisamente por el hecho de que los padres hayan sido los autores de las vidas de sus hijos, les otorga autoridad sobre ellos
por su misma calidad de padres. Los hijos aman a sus
padres, no por sus cualidades específicas, como sería
el caso de algún amigo. Mc 6,20: “Pues Herodes veía que
Juan era un hombre justo y santo, y le tenía respeto.
De esta manera, cada persona tiene el derecho de ser
tratado y querido por los demás por lo que es, es
decir, por ser hijo de Dios, y así radicalmente todos
somos iguales. Por eso, no se puede hacer una
distinción entre el respeto basado en la justicia y el
respeto basado en el amor. Si se respeta únicamente por justicia, el respeto es incompleto, pero todavía más si se respeta únicamente por amor a las cualidades de la persona.
Pero, sin perjuicio de lo anterior, por el hecho de que
cada persona cuenta con una condición y con unas
circunstancias peculiares, hace que los demás las
respeten de un modo diferente. Por ello, siempre
debemos considerar el desarrollo de esta virtud desde
distintos tipos de relación: con los amigos, con los
compañeros de estudio o de trabajo, con nuestras
parejas y con losdemás en general, aparte de la considerada relación padres e hijos.
Para actuar con respeto, es necesario basarse en la
verdad, pues los demás tienen el derecho de recibir una
información clara y objetiva.
También, se debe ser sincero , como parte fundamental
del respeto, sin olvidar hacerlo con caridad y prudencia. Es imperativo que las cosas se digan tal y como son, con valentía, aunque si lo que se va a decir no va a aportar algo positivo o, por el contrario va a producir un daño, lo más respetuoso será callarse. El respeto supone que si uno no está completamente seguro de la veracidad de lo que uno piensa, por prudencia, no se debe proporcionar tal información, que en un momento dado, puede perjudicar a los demás. Sin embargo, no es falta de respeto mostrar a otra persona que alguna opinión es errónea.
La cualidad de ser respetuoso, presupone la capacidad
de ponerse en lugar de la otra persona para reconocer
los efectos de lo que ella está pasando. Precisamente
el cultivo de la virtud del pudor, que no es otra cosa
que la apreciación correcta de la intimidad propia y
ajena, nos conduce al respeto que es debido a cada uno.
Por lo que hemos dicho, habrá quedado claro que no es
posible desarrollar el valor del respeto sin amor. Pero
no se trata de actuar o interpretar este amor, indiscriminadamente, sino de acuerdo con la
condición y circunstancias de la otra persona. El respeto a los demás – como ya se dijo, solamente es correcto sí lo hacemos por reconocerles hijos de Dios.
El respeto no es algo que se puede repartir de acuerdo
con las cualidades de las personas con quienes se tiene
contacto. Los demás todos tienen el derecho de ser
respetados por nosotros. El modo de interpretar este
respeto y vivirlo bien, en cada caso, será resultado de
haber reconocido los derechos, la condición y las
circunstancias reales de esas personas y a continuación
actuar o dejar de actuar por amor. Rom 12,10: “Que
entre ustedes el amor fraterno sea verdadero cariño, y
adelántense al otro en el respeto mutuo”.
El respeto también tiene que ver con las creencias
religiosas. Todos tenemos una posición respecto de la
religión y de la espiritualidad. Es tan íntima la
convicción religiosa, que es una de las fuentes de
problemas más comunes en la historia de la humanidad y,
es aquí, donde toma importancia del concepto de
Pluralidad , que no es otra cosa que considerar las
diferencias de ideas y posturas respecto de algún tema
específico o, aún, de la vida misma. El valor de la
pluralidad es el que enriquece la formación de una
cultura, pues ella provee sus elementos. Sin embargo
cuando la pluralidad entra en el terreno de las
convicciones políticas, sociales y religiosas, si no se
hace con el debido respeto, podemos degenerar en la
intolerancia ; por eso fácilmente, ante alguien que no
piensa, no actúa, no vive o no cree como nosotros
podemos adoptar una actitud agresiva y, la agresividad,
cuando es tomada en contra de nuestras ideas se percibe como un atropello a uno de nuestros valores fundamentales: la Libertad . La intolerancia puede
ser tan opresiva, que haga prácticamente imposible la
convivencia humana. Ef 5,21: “Expresen su respeto a Cristo siendo sumisos los unos a los otros”.
Finalmente, es necesario aclarar las implicaciones que tiene el respeto hacia las cosas que, en principio, no
tiene cabida en nuestra definición inicial. No tiene
sentido respetar una cosa porque las cosas –en sí
consideradas, no puede tener “derechos”, ni es posible
perjudicar o favorecer su proceso de mejora, entendida
ésta, como una mayor plenitud humana y espiritual. Sin
embargo, solemos hablar del respeto por la naturaleza,
el respeto por los libros, el respeto de la propiedad
ajena, el respeto de las reglas del juego, etc. En
estos casos,indudablemente, estamos utilizando la
palabra con otro matiz. Cuando nos referimos a que
“respetamos la naturaleza”, por ejemplo, realmente
estamos expresando la necesidad de cuidar la
naturaleza, de usarla de acuerdo con el fin por la cual ha sido creada. En el mismo sentido, cuando hablamos de “respetar las reglas del juego” estamos diciendo que hay que obedecer los convenios establecidos para poder cumplir los compromisos. El respeto para las cosas sólo tiene sentido si nos damos cuenta de que las cosas están al servicio del hombre y, que el hombre no hace más que administrar bienes que son de Dios, y en este sentido, respetamos los bienes ajenos sin más, porque
agradecemos a Dios los bienes tanto espirituales como
materiales que nos proporciona y, en consecuencia, debemos evitar darles un uso indebido.
NOTA: Iluminación Bíblica consultar Plan Global páginas 64 y 65.