"Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres"
(Mc 1, 17)

Cristo invito a los primeros discípulos, a los que se encontró a la orilla del mar de Galilea. Es la invitación que un día el Señor hizo resonar entre las hermosas tierras de Puente Nacional, Santander, llamando a Mons. Víctor Manuel López Forero también a seguirlo, diciéndole: "Ven, sígueme. Haré de ti un trabajador en la viña del Señor". Como Iglesia Arquidiocesana de Bucaramanga, hoy elevamos un himno de acción de gracias al Señor por sus 50 años de vida sacerdotal.

Mons. Víctor Manuel López Forero, nació en Puente Nacional, Santander, el 29 de Marzo de 1931 en un hogar conformado por Luís Eduardo López y María del Rosario Forero, ambos ya fallecidos. “Mayor de 12 hermanos, amante del fútbol, estricto en la disciplina, y con grandes dotes de liderazgo” recuerdan sus hermanos.

Realizo sus estudios de bachillerato en el Seminario Conciliar de Bogotá; luego ingreso al Seminario Mayor de Bogotá, para adelantar los estudios de filosofía y teología como preparación al sacerdocio. Recibió la Ordenación Sacerdotal en Santafé de Bogotá, el 27 Octubre de 1957. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Javeriana de Santafé de Bogotá. Después de veinte años de sacerdocio, recibe la Ordenación Episcopal, en Santafé de Bogotá, el 29 Junio de 1977.

Como maestro de la fe, pontífice y pastor, el Señor Jesús le ha asignado la tarea de edificar su Iglesia, encomendándole el pastoreo, primero como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada (6 de mayo de 1977), luego como Obispo residencial de Socorro y San Gil (4 de diciembre de 1980), después en la Diócesis Castrense de Colombia (12 de julio de 1985), posteriormente en la Arquidiócesis de Nueva Pamplona (21 de junio de 1994) y desde el quince de agosto de mil novecientos noventa y ocho, con admirable dedicación y especial celo pastorea la grey de Bucaramanga.

A nivel nacional se ha distinguido por su aporte y presencia en la Conferencia Episcopal de Colombia como Vicepresidente; representante de la Conferencia Episcopal en el Consejo Nacional del SENA; Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Miembro del Consejo Pontificio para la Pastoral Castrense, Presidente del Mutuo Auxilio Sacerdotal o Seguro Nacional del Clero. Ha sido miembro de Comisiones del CELAM: Catequesis - Educación - Económica. Y participó en el Sínodo Episcopal de América en 1997.

La experiencia pastoral de Monseñor Víctor Manuel unida a su preocupación por buscar los mejores caminos para realizar el quehacer fundamental del Obispo lo lleva, desde su llegada a la Arquidiócesis, el 15 de agosto de 1998, a despertar el entusiasmo y canalizar el anuncio de la Buena Nueva dentro de los parámetros del proyecto Diocesano de Renovación y Evangelización (PDRE) con el respaldo de todo el clero y bajo el lema: “caminando juntos renovamos nuestra Iglesia”. Para difundir la Buena Nueva, Mons. Víctor Manuel, adquirió para la Iglesia la Radio Católica Metropolitana para evangelizar al pueblo de Dios. Preocupado por el bienestar de las personas, dinamizo la Pastoral Social con respuestas efectivas como el Banco de Alimentos y el acompañamiento a los desplazados. De igual modo, promovió la creación de nuevas parroquias, la remodelación de la Casa Pastoral, la restauración del edificio del Seminario Mayor, la construcción de las dependencias del Propedéutico, la creación y puesta en marcha del Centro de encuentro “Emmanuel” y últimamente la construcción de la Casa Sacerdotal san José.

Todo esto y muchas otras actividades que superan en numero a las reseñadas, realizadas en ambiente de caridad, humildad y sencillez de vida, constituyen motivo de alegría para los integrantes de la Iglesia local y obligan nuestro agradecimiento al Señor porque, como dice el Salmista, “ha estado grande con nosotros” al darnos un Pastor como Monseñor Víctor Manuel López Forero.

Porque estamos alegres y somos agradecidos, participemos con fervor y entusiasmo en esta celebración Eucarística, de acción de gracias por la vida de nuestro querido Arzobispo; pidiendo al dueño de la viña que lo llamó, hacer fecundo su trabajo apostólico y lo siga bendiciendo en el pastoreo de esta Iglesia particular de Bucaramanga.

Que la luz del Señor siga iluminando sus pasos en la realización de su tarea como Pastor de esta Iglesia Particular, para que continúe al frente de nuestro caminar en la renovación de la Iglesia.

fin